Sin duda, uno de los grandes nombres del cine mundial es Charles Chaplin. Un mago en el inicio del séptimo arte, viviendo la etapa del paso al cine sonoro (aunque con resistencia), fue todo un maestro en hablar a través de las situaciones y la expresión corporal y facial. Sin palabras lo decía todo. Habitualmente se tiene a Charles Chaplin como un gran cómico, probablemente por su personaje Charlot, un payaso amable, inocente y torpón, lleno de buenas intenciones. Pero la lectura de su personaje y su obra va mucho más allá, porque detrás de ese bonachón, se esconde toda una crítica social a la individualización, falta de humanidad y de empatía, son un canto a la libertad, la humanidad, el cuidado del otro y la atención a la pobreza. Por ese motivo, en Famiplay este mes le dedicamos un ciclo especial a Charles Chaplin.

Los mensajes en las películas de Chaplin

En “El Gran Dictador” deja un profundo mensaje humanista y espiritual, en un momento en el que en nazismo se expandía por Europa ante la inacción de Estados Unidos. El icónico discurso que se produce en la película es un llamamiento a la bondad y la humanidad de las sociedades usando nada menos que una cita de San Lucas:  “No luchéis por la esclavitud, sino por la libertad. En el capítulo 17 de san Lucas se lee: “el Reino de Dios no está en un hombre, ni en un grupo de hombres, sino en todos los hombres”. Vosotros, los hombres, tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravillosa aventura”. 

En “Candilejas” vemos un aspecto centrado en el amor por la vida y el bienestar del prójimo: Chaplin salva de la muerte a una joven desesperada y se involucra con ella hasta la médula ayudando a conseguir su sueño. 

“El Chico” nos muestra con gran emotividad la compasión, la filiación y el papel de los paterno en un ambiente de pobreza, a través de su personaje del mendigo y un pequeño niño que conoce y transforma su vida, dando un giro de 180º, convirtiéndose en un padre responsable y entregado, aunque para hacerle feliz y mostrarle un mundo más amable solo cuente con los recursos que obtiene de la imaginación.

En “Luces de la Ciudad” vemos a un personaje noble y comprometido; Chaplin nos contrapone dos formas de entender la dignidad y nos muestra cuál es la real: ni las ropas, ni las condiciones en las que vive una persona reflejan su dignidad, sino en sus actos y pensamientos.

Y así, podemos hablar de todas y cada una de las películas de Charles Chaplin, porque en cada una de ellas son un alegato a favor de la vida, el ser humano, la perseverancia y la libertad.

Por cierto, ¿sabes que en “El Circo” aparece un teléfono móvil? O eso opinan muchos de los que han visto la escena… ya nos contarás qué crees tú que es el objeto que aparece… 😉