En la historia de la vida y misión de Santa Juana de Arco nos encontramos ante el misterio del proyecto de Dios para algunas almas que nos resulta a primera vista difícil de entender si no entramos a mirarlo desde la fe. Los planes de Dios ciertamente no son los nuestros. Quizá por ello cuando el hombre se encuentra frente a un hecho que rompe todos sus esquemas basados puramente en razonamientos humanos, cuesta que se rinda.
En plena posguerra, un sacerdote vasco y sus jóvenes alumnos fueron el germen del mayor grupo cooperativo del mundo y un referente humano y empresarial a nivel mundial. Sin moverse de Mondragón, José María de Arizmendiarrieta creó Fagor, Eroski, o Caja Laboral entre otras muchas empresas e instituciones. Se enfrentó a todos con el único fin de colocar al hombre en el centro de la lógica económica y empresarial.
Sesenta años después nos cuestionamos qué vigencia tiene hoy en día su búsqueda de un equilibrio entre el desarrollo económico, la competitividad y los valores humanistas.
La historia de Jose Mari Arizmendiarrieta, un sacerdote, un líder, un empresario, ideólogo y pensador es ejemplo de un personaje genial y único.